La exposición permanente

El Museo de la Resistencia, declarado mejor museo histórico del país por la prestigiosa publicación holandesa Historisch Nieuwsblad, conserva la memoria de la resistencia holandesa contra la ocupación por la Alemania nazi entre 1940 y 1945.
Una sección especial está dedicada a las Indias Orientales, antigua colonia holandesa (actual Indonesia), donde la población sufrió las duras consecuencias de la ocupación japonesa.

¡Un museo fantástico! Muchas gracias por una exposición tan fascinante e interesante.
Besos desde España.

Emilia, Irene y Juan

Sociedad
El Museo de la Resistencia ofrece también al público una imagen de la sociedad de aquel momento histórico. El visitante verá cómo la resistencia va organizándose paulatinamente en un ambiente cada vez más enrarecido.


Mirillas
En el itinerario principal se plasman las experiencias vividas por la mayoría de los holandeses; en vitrinas laterales se tratan algunos colectivos y temas específicos.

Quien opte por hacer una visita rápida, obtendrá una imagen global de Holanda durante la ocupación.

Quien quiera saber más, podrá descubrir un sinfín de detalles asomándose a las mirillas, desplegando una serie de paneles especiales o abriendo determinados cajones. El visitante deberá espiar y buscar, literalmente, para ver cosas que a la sazón se desarrollaron también a escondidas.

Sin héroes ni canallas
El museo no ofrece un panorama general de las personas y hechos más importantes de la resistencia, sino que enseña más bien la reacción de los holandeses ante la ocupación. El museo no trata de héroes y canallas, sino de personas corrientes, que en tiempos de escasez y represión se enfrentaron a determinados dilemas y se vieron obligados a elegir.

Dilemas
Una serie de historias personales, estremecedoras y conmovedoras, permiten al visitante identificarse con los dilemas de la población en tiempos de guerra. Los más importantes se reproducen en forma de preguntas proyectadas en el suelo.

En 1940, cuando parece que los alemanes detentan el poder absoluto pero despliegan todavía un comportamiento relativamente correcto frente a la población, los dilemas que se plantean son «¿Adaptarse?» y «¿Cooperar?». Cuando los ocupantes intensifican el control sobre la sociedad holandesa, los principales dilemas pasan a ser «¿Seguir afiliados?», «¿Ir a la huelga?» o «¿Hacer el boicot?». Poco a poco, más de 120.000 judíos holandeses son separados de la sociedad y deportados. ¿Pueden los otros holandeses ayudarles? ¿Se atreven a hacerlo?


Resistencia
En el Museo de la Resistencia se pasa revista a todas las formas de resistencia: huelgas de protesta, falsificación de documentos, ayudas a los escondidos, prensa clandestina, resistencia armada y espionaje.






 
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